Acerca de este blog

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario

Este blog contiene noticias, entrevistas, imágenes e información en general acerca de los San Fermines, las fiestas celebradas anualmente en Pamplona en honor a San Fermín del 7 de Julio al 14 del mismo mes. Durante estos días tienen lugar los encierros, un ritual en el que se hace correr a los toros desde los corralillos donde han pasado la noche hasta la plaza de toros. Largo ha sido el enfrentamiento entre los aficionados a estas fiestas y los rituales que estas implican y aquellos que ven en esta tradición una cruel tortura hacia los animales.

Las diferentes noticias seleccionadas ayudan a mostrar que se trata de un problema a nivel mundial ya que hay personas preocupadas por este asunto en todas partes del mundo y se han hecho actos y manifestaciones antitaurinas en decenas de lugares. Se trata de noticias, vídeos e imágenes extraídos de periódicos como La Vanguardia o El País que llevan a la conclusión que no es fácil determinar quién tiene la razón en esta intrincada batalla pero ayudan a vislumbrar datos, eventos y plataformas que a lo mejor no conocíamos y hace que sea más fácil juzgar después de la documentación que ofrecen estas noticias. Este es el motivo de la selección de estas noticias en concreto, que ayudan a crearse una visión propia y arbitraria sobre los Sanfermines y toda la polémica que los envuelve.  

Entrevista a D. Álvaro Múnera

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario
El torero de joven

El torero de joven

Entrevista realizada por Julio Ortega Fraile, publicada en http://otromadrid.org

 

He tenido la gran satisfacción de que D. Alvaro Múnera Bailes, antiguo torero y desde hace muchos años defensor activo para acabar con la tortura a los animales, haya respondido a mis preguntas acerca de la tauromaquia. Este hombre que un día fue matador de toros y hoy, desde su cargo como Concejal por la Ciudad de Medellín (Colombia) y como integrante de la Fundación F.A.U.N.A., que engloba a varias Asociaciones contra el Maltrato Animal, lucha sin descanso por acabar con tanta crueldad, constituye un ejemplo no sólo de superación física, – una cogida le dejó en una silla de ruedas -, sino también de compromiso y esfuerzo por erradicar la tortura como una forma de negocio y diversión. Él, que formó parte de ese mundo, conoce como pocos la realidad de la tauromaquia y nos habla de ella con absoluta valentía y sinceridad, por lo que le doy las gracias y le expreso mi reconocimiento por su incansable labor por esta causa.

Quisiera empezar Sr. Múnera, pidiéndole que nos facilite algunos datos biográficos.

 Nací en la Ciudad de Medellín; desde que tenía cuatro años mi papá me llevaba a los toros. No solamente a todas las corridas en Medellín sino también en Manizales. Era la afición de mi padre, eso era lo que se respiraba en mi casa, toros por todos los lados, allá no se hablaba de fútbol ni de otras cosas, solamente de toros. Yo crecí con eso y cuando estaba en Segundo de Bachillerato, a los doce años, decidí que quería ser torero. Inicié mi carrera taurina y cuando tenía 17 años resulté triunfador en la Feria de Medellín, eso me sirvió para que el apoderado de José Cubero “El Yiyo”, Tomás Redondo, me apoderara y me llevara para España. Allí toreé en 22 oportunidades y en la Plaza de Toros de Munera, en Albacete, el 22 de Septiembre de 1984, un toro me cogió por la pierna izquierda y me tiró por los aires. Tuve lesión medular completa, trauma craneoencefálico y un diagnóstico contundente: no podría volver a caminar. A los cuatro meses me llevaron para Estados Unidos donde comenzó mi periodo de rehabilitación, tiempo que aproveché para ingresar en la Universidad y fueron cuatro años que viví en un País no taurino como un absoluto delincuente por lo que le hacía a los toros, me convertí entonces en defensor de animales y desde esa época hasta ahora he trabajado por el derecho que tiene todo ser vivo a no ser torturado y espero no dejar de hacerlo hasta el último día de mi vida.

¿Cuándo y por qué decidió que quería dedicarse al toreo?

La razón que me llevó a convertirme en torero fue herencia familiar; no porque mi papá hubiera sido torero ya que él era arquitecto, sino porque esa era su pasión, su vida. El todavía vive pero ya no es su afición, culturalmente ha cambiado mucho en este sentido pero en aquel momento era su mayor deseo, lo que le hacía vibrar y lo que más le gustaba. Así, a los doce años, fruto de esa herencia y de haberme llevado a todas las corridas de toros desde que tenía cuatro años fue que yo decidí que quería ser torero. No era en mi caso por una situación económica precaria pues mi familia no disponía de recursos limitados, yo tenía la oportunidad de estudiar y de hecho lo estaba haciendo. Terminé mi Bachillerato antes de irme para España en una Universidad muy reconocida aquí en Medellín, la Universidad Pontificia Bolivariana, pero entiendo que la mayoría de los toreros llegan al toreo por situaciones económicas muy precarias y ven en él una oportunidad de resarcir económicamente a su familia y a ellos mismos y de escapar de la miseria. Por eso yo soy más culpable, por haber hecho de algo bárbaro y cruel parte de mi mundo cuando yo sí tuve la oportunidad de estudiar, de capacitarme y es inconcebible que con una formación educativa importante yo hubiera optado por una profesión de tortura y crueldad con los animales .

Durante su vida como torero, ¿nunca reflexionó acerca del sufrimiento que su actividad implicaba para otros seres vivos y de lo innecesario de semejante atrocidad?

Hubo varios momentos críticos en mi carrera taurina donde vi tanta crueldad que quise dejarlo: cuando maté a una vaquilla en estado de preñez y me tocó ver cómo sacaban a su feto del vientre, en esos momentos quise abandonarlo porque había matado a dos y la escena era tan dantesca y tan impresionante que dije “no más”, me puse a llorar y vomité, pero me dieron la palmadita en la espalda y mi apoderado me dijo “tranquilo, tú vas a ser una figura del toreo, estos son gajes del oficio”, así que desaproveché esa primera oportunidad continuando mi carrera taurina, lo que hoy en día me resulta inconcebible y de lo que me avergüenzo, pero en ese momento yo tenía 14 años y no tomé conciencia suficiente para dejarlo. Luego, cuando a puerta cerrada maté a un toro al que le pegué cinco o seis espadazos y el animal, con parte de sus órganos internos también afuera, luchando por su vida, aferrándose a ella con las pocas fuerzas que le quedaban también me impresionó mucho y me indicó el retiro, sin embargo ya tenía preparado mi viaje a España y crucé el Atlántico, donde vino la tercera, contundente, ya Dios dijo “si es que no quiere comprender por la razón va a hacerlo ahora por otro método” y ahí si aprendí muy bien la lección, fue una experiencia muy bonita porque como ser humano significó superar mi situación clínica y encima trabajar por reparar todos mis crímenes, ha sido una gran experiencia para mí.

Una terrible cogida le apartó de los ruedos pero, ¿qué fue lo que le impulsó a convertirse de forma activa en defensor de los animales?

Hay que pensar que mi carrera taurina fue entre los doce y los dieciocho años, que es cuando fue la cogida. De allí me trasladaron a Estados Unidos y fue realmente en este País en donde yo cambié mi forma de pensar. Primero tuve contacto con gente en el Hospital y luego, fuera, cuando ya me enfrenté a una Sociedad antitaurina totalmente, en la que no conciben que existan pueblos donde se estén torturando y matando animales. Ese rechazo y ese repudio me lo hacían sentir en donde yo me movía: en el Hospital, la Universidad, en mi círculo de amigos. Al principio trataba de defender el toreo con los mismos argumentos que esgrimen los taurinos, pero la fuerza y la contundencia de las razones en contra de la tortura son de tal magnitud que haciendo una cosa sensata acepté que el equivocado era yo, que la razón le asistía a un 99% de la humanidad que está en contra de los espectáculos crueles con los animales y entendí que Dios me estaba dando ahora una oportunidad para aceptar que yo era el equivocado y para reparar mis crímenes.

Lo que me hizo estar en contra de las corridas de toros y defender a los animales no fue la cogida en sí, tal vez si hubiera seguido en España yo hubiera continuado siendo taurino; fue el haber vivido todo mi periodo de rehabilitación en un País en el que no conciben que la gente se divierta torturando animales, que nos ven como pueblos atrasados, que yo realmente tomé conciencia de que lo que yo hacía era una absoluta barbaridad.

¿Qué le parecen los argumentos empleados una y otra vez por los defensores de las corridas, tales como: que el toro nació para eso, que genera empleo, que es una tradición, que no sufre, que es una lucha de igual a igual, que vive muy bien hasta que es toreado, etc.?.

Los argumentos que esgrimen los taurinos para defender las corridas de toros, más que argumentos son disculpas. Primero también hay que saber una cosa, hay varios correos electrónicos que circulan en la Red que dicen que a los toros antes de las corridas les untan algunas sustancias en los ojos, les pegan en los riñones, les introducen cosas por el recto y por lo menos en lo que yo tuve oportunidad de ver nunca me tocó contemplar algo semejante. Al toro le afeitan la punta del cuerno, es algo ilegal pero lo hacen en casi todas las plazas, pero yo diría que ahí no hay tortura porque al toro eso no le llega como dolor. Creo que la tortura del animal en si, aunque también existe con el transporte, empieza cuando al toro le clavan la marca de la ganadería y luego viene la pica, las banderillas, la estocada, y en el rejoneo los rejones de castigo.

Los taurinos dicen que el toro nació para eso y que si no existieran las corridas desaparecería una especie. Primero decir no es cierto que el toro haya nacido para eso, nadie nació para ser torturado; el toro de lidia tampoco es una especie, es una raza creada por el hombre, diseñada y manipulada por él para llegar a lo que es hoy en día el toro de lidia en base a muchos cruces y no es una especie, que sería el bovino, así el toro de lidia no deja de ser una raza más de esta especie. Entonces, criar a los animales para ser torturados eso es algo que éticamente jamás podremos aceptar. La Sociedad civilizada nunca puede aceptar que se críe a un animal, que es un ser vivo, con sistema nervioso central similar al nuestro, para ser torturado y que encima la gente se divierta con su suplicio; eso se cae por su propio peso y como le he dicho, nunca la tauromaquia tendrá argumentos para ser defendida, de pronto disculpas pero nunca argumentos. ¿Qué más pueden decir ellos?, que generan muchos empleos, que si el turismo, que mucha gente vive de ello. Si ese argumento fuera sostenible también podríamos decir que por qué motivo vamos a suprimir el terrorismo, el narcotráfico, el secuestro, la extorsión, la misma guerra que también genera muchos ingresos y hay mucha gente que vive de ella; entonces nunca algo cruel, bárbaro, sangriento puede valer de argumento para que la gente obtenga de ahí su modus vivendi.

Defender una tradición cruel, donde la víctima primero es inocente y donde es salvajemente torturada y masacrada, como tradición éticamente es inconcebible. Si así fuera deberíamos haber defendido en su momento como tradición los sacrificios humanos de los Pueblos Mayas o los Aztecas. La manera es ir superando tradiciones bárbaras que hoy en día se ven como negras páginas de la Historia; yo estoy seguro que muy pronto la tauromaquia será vista como una negra página de la Historia de la Humanidad. En algunos Países, en un futuro muy cercano la gente se preguntará: ¿cómo es posible que nosotros permitimos divertirse torturando y matando animales?

El toro no sufre. Esto es una falacia absoluta y total; aparte de cómo se rebrinca cuando le clavan las banderillas y los rejones de castigo o la pica, para entender que el toro sufre como nosotros – y de hecho la biología y la fisiología lo ha mostrado claramente -, basta saber que el toro tiene un sistema nervioso central que responde a los estímulos del dolor de la misma forma que el nuestro y decir que el toro no sufre, más que una disculpa que ellos inventan es un acto de atrevimiento tal y de ignorancia que raya en lo absurdo y en la estupidez.

No es cierto que sea una lucha de igual a igual, si así fuera el promedio de toreros muertos debería ser igual al promedio de toros muertos; el torero cuenta con la destreza física, con el uso de la razón, tiene los argumentos mentales para engañar al toro, se le pica para disminuirlo físicamente, el toro simplemente se defiende ante quienes le agreden pero no tiene esa capacidad que es la razón para distinguir claramente qué es el engaño y quién es el que le engaña y por eso los toreros muertos son muy pocos, es un índice insignificante al lado de los toros que se matan cada día en las corridas.

El animal vive muy bien hasta que llega a la Plaza: ya tendríamos que meternos en comparativas con los demás animales utilizados en la industria alimenticia y yo reconozco que hay mucha tortura o más tortura y crueldad en la crianza de animales de abasto que en la del toro bravo; sin embargo, criar un animal para que su destino final sea la crueldad, la tortura y la muerte, para que la gente pague para ir a ver esto y disfrute con ello y que sea motivo de algarabía y de gozo, me parece que es la práctica más aberrante, inhumana y salvaje que puede tener una Sociedad. Jamás podrá ser un argumento que al toro se le cuida muy bien para luego llegar a torturarlo, esto sería algo similar a lo que decía antes, los Aztecas y los Mayas que escogían a las doncellas más bellas para luego sacrificarlas. No, nunca podrá ser este un argumento válido

¿Quiénes son realmente los que se lucran del toreo y los interesados en que esta costumbre salvaje continúe?

Pues en la primera escala yo diría que están las grandes figuras que ganan muchísima plata, luego vienen los empresarios, apoderados y algunos periodistas, que son básicamente los que de manera “grande” se lucran del toreo. Hay gente que sobrevive con él como son banderilleros, picadores, mozos de espadas que son asalariados; el toreo les da para comer y medio educar a sus hijos, pero yo diría que los grandes beneficiados son en primer lugar las grandes figuras y luego empresarios y apoderados. Los ganaderos no creo, la ganadería de toros no es rentable, yo pienso que los ganaderos son personas muy potentadas, de mucha capacidad económica, que cuentan con unos importantes recursos económicos y que tienen esto por afición.

¿Cuál es su impresión acerca de la situación actual de la tauromaquia en lo que a número de aficionados y “salud” de la misma se refiere, así como a la importancia de los movimientos abolicionistas y cuál cree que será el futuro al respecto?

La Sociedad evoluciona, el ser humano evoluciona y cada día la gente toma más conciencia de que tenemos que dejar atrás los espectáculos crueles con los animales. El primero que pierde al sostenerlos es el mismo hombre porque se está degradando, al presenciar el sufrimiento de un animal y disfrutando con ello. Yo estoy seguro de que a la juventud de hoy en día no le interesan para nada las corridas de toros, no quieren saber nada de crueldad con seres vivos que son inocentes porque el toro, hay que decirlo, no tiene afición por las corridas, el toro no disfruta de los “olés”, de los pasodobles, no sabe qué es eso; llega a un sitio extraño para él y es torturado y matado salvajemente sin entender porqué. Entonces la corriente abolicionista ya se inició, no creo que tenga reversa, lo importante es que aceleremos el proceso y mucho más temprano que tarde hagamos que se supriman las corridas, las peleas de gallos, el coleo, las corralejas, los circos con animales, etc., todos los espectáculos abyectos y violentos con los animales y por eso yo creo que cada día irá menos gente a la Plaza, porque cada día más gente toma conciencia. El fin de la tauromaquia lo veo cercano, es difícil pero no tienen futuro alguno, no tienen como expandirse a otros Países, a otras culturas; los otros Países no taurinos jamás admitirán que ingresen en su Cultura espectáculos crueles con los animales, entonces en ese sentido yo soy optimista y en manos de la juventud está que este proceso se acelere.

Si según las estadísticas cada día es menor el número de personas que acude a las corridas o los aficionados a las mismas, ¿por qué desde el Estado se sigue subvencionando y dando cobertura legal a una actividad que rechaza una proporción tan importante de los ciudadanos?

Creo que debido al “matrimonio” que mantienen la clase política y los altos estratos de la Sociedad con los taurinos y con los toreros. El ir a la Plaza significa un estatus social, es el ir a exhibirse, siempre ha sido calificado como un espectáculo muy elitista y en ese sentido el político quiere darse el caché de estar con la alta sociedad y por eso ha sido difícil que ellos mismos tomasen conciencia; pero el sentir popular es tan grande y la juventud tiene la conciencia tan clara que yo diría que más temprano que tarde los legisladores van a tener que unirse a su demanda porque sino se van a quedar obsoletos.

¿Qué hacen los Gobiernos Colombiano y Español por poner fin a la tauromaquia?, ¿son receptivos en este aspecto a la demanda popular?

Ha habido intentos legislativos para acabar con la tauromaquia pero el poder económico y político de los taurinos es grande y han logrado conseguir esas mayorías alegando el derecho al trabajo y a la tradición. Pero más que los Gobiernos quien ha venido a manifestarse en contra de esto es la Sociedad y sobre todo la juventud. En cualquier artículo taurino que tenga comentarios en un diario, el 95% de los mismos son en contra de la tauromaquia, es tan aplastante el sentir de la Sociedad que yo creo que la clase política y los Gobiernos tendrán que aceptar que están en contra del sentir popular, de la gran mayoría de la gente y tendrán que legislar en ese sentido. Pienso que la presión que nosotros podemos hacer moviendo masas en este sentido es importantísima para que los Gobiernos y los legisladores tomen la conciencia que ya tomamos la gran mayoría del Pueblo.

España está sometida a presiones en el Parlamento Europeo para acabar con las corridas pero parecen insuficientes, ¿podría llegar a ser decisiva la intervención internacional para suprimir este espectáculo vergonzoso?

Bueno, ya es un paso adelante que el debate sea llevado al Parlamento Europeo o aquí, en Colombia, al Congreso de la República. En la década de los 80 los toreros eran héroes, se concebían como tales, nadie se cuestionaba el sufrimiento del animal; con el boom de los 90 y ahora ya en el nuevo siglo la gente está viendo la crueldad que existe en los espectáculos taurinos; ahora se trata de llevar esta realidad cruda de lo que le pasa al toro en la Plaza a todos los Eurodiputados, a todos los concejales, diputados de las Comunidades Autónomas, al mismo Congreso en España, y aquí al Congreso de la República, para que entiendan esa realidad y empiecen a unir esfuerzos y legislar desde esas Corporaciones para prohibir estas costumbres bárbaras.

En Madrid, durante la Feria de San Isidro, han tenido lugar diferentes acciones en la Plaza de las Ventas por parte de colectivos contra el maltrato, ¿cuál cree que es su repercusión y considera que cada vez es mayor la implicación de la gente y la difusión del movimiento abolicionista desde los medios de comunicación?

Yo estoy de acuerdo con las manifestaciones y expresiones públicas que sean pacíficas, que no agredan ni insulten porque uno no puede luchar contra el salvajismo con otra forma de salvajismo, entonces mientras sean pacíficas totalmente de acuerdo. Pero creo que el debate importante es en la Academia, es en los colegios, educando a los niños, en los medios de comunicación, con campañas publicitarias y ese es el gran éxito que podemos obtener, a través de Internet, de los foros, de los grupos, de las comunidades virtuales. Allí es donde nosotros cada vez vamos concienciando a más gente, mostrando los videos de la realidad de lo que le pasa al toro en la Plaza, no lo que muestran en los noticieros que son cuatro o cinco lances de capa, otros tantos de muleta o el torero dando la vuelta al ruedo; no, hay que mostrar una pica de cerca, hay que enseñar cómo reacciona el toro cuando le clavan banderillas, como reacciona cuando le clavan los rejones, cómo vomita sangre con una estocada incrustada en sus pulmones, esto es lo que hay que mostrar a los jóvenes para que comprendan lo que en realidad pasa allí, cómo a los toros todavía les cortan las orejas aún estando vivos; entonces, cuando uno pone estos videos en colegios o en conferencias automáticamente ahí todos los niños se convierten ya en antitaurinos y nunca más van a asistir a una Plaza de Toros. Yo diría que el debate es ahí y ahí es donde nosotros vamos a ganar la batalla .

Existen muchos Grupos y Asociaciones que trabajan por el fin de la tauromaquia sin embargo, actúan de forma independiente, apenas hay colaboración entre ellas ni aúnan sus esfuerzos, ¿no es esta disgregación algo negativo para alcanzar el objetivo que persiguen?

Todo depende de cómo actúen. Si hay celos o rencillas entre ellos, si no se ponen de acuerdo en la forma o en el fondo entonces diría que estamos actuando en contra de nuestra propia causa. Lo ideal sería una unión general, una Plataforma que aglutinara todos los movimientos en defensa de los animales como lo hicimos acá en Medellín, a través de F.A.U.N.A, que reúne a todos los movimientos defensores de los animales. Sería muy bueno que existiera una Plataforma internacional que los englobase para que todos utilizáramos las mejores estrategias, las que mejor funcionen y en ese sentido obtuviéramos mejores resultados. Sin embargo no está mal tampoco que actúen por su cuenta siempre y cuando vayan en el sentido correcto.

¿Qué método cree que es el más efectivo para poner fin a las corridas de toros?

Hay un error grande en las formas que muchas veces los movimientos antitaurinos utilizan para tratar de imponer su idea. No me parece que esté bien que la gente vaya afuera de las Plazas de Toros para insultar o agredir, a decirle a los taurinos Vds. son bárbaros, Vds. son asesinos, me parece que la confrontación a base de insultos derrumba los argumentos que de por si están de nuestro lado, cualquier persona sensata lo entiende. El debate tiene que ser desde el punto de vista desde la Academia, desde las ideas, desde los medios de comunicación, con campañas educativas en los colegios, ir afuera de la Plaza a insultar y agredir me parece de alguna manera colocarnos al mismo nivel que ellos y yo no soy amigo de ese tipo de expresiones. Sí de manifestaciones pacíficas, caminatas, con pancartas, pero no en las Plazas de Toros, en los parques, afuera de los colegios, de los medios de comunicación, en el exterior de las iglesias, para que la Iglesia Católica se replantee cómo es que patrocina semejante barbarie bajo el manto de sus iconos de santidad; entonces me parece que el debate hay que darlo en estos escenarios y que son mucho más productivos. Para mí el mejor método es mostrar a través de videos lo que le pasa al toro en la Plaza y llevar esto a través de conferencias a los colegios, comunidades, grupos sociales, juveniles, con proyección de estos videos en plazas públicas, antes de las películas en los teatros, donde la gente vea esa realidad que tapan en los noticieros, que no muestran el detalle de una pica de cerca, como el toro muere ahogado en su propia sangre; eso por muy cruel que sea hay que hacerlo. Desafortunadamente, si no es mostrando esta realidad la gente no toma conciencia. Yo diría que una mezcla de mostrar esa realidad con los programas educativos en todas las instancias, es el secreto para que desaparezcan todos los espectáculos crueles con los animales

¿Cómo ve el futuro de la abolición de las corridas de toros a corto y medio plazo?

Yo opino que las corridas de toros se pueden acabar por dos vías. Porque la gente ya no vaya a la Plaza, que no exista ese recambio que yo estoy convencido que no lo va a haber de la afición actual; la gran mayoría de los jóvenes no quieren saber nada de eso y creo que es algo que va a ser importante para la abolición de las corridas. Y sería muy bueno también empujar para que se haga más temprano que tarde legislación en este sentido convenciendo a los políticos de que la gran mayoría de la gente rechaza esto y que no pueden ir en contra de ese sentir popular. Que los medios de comunicación se involucren también, ayudando y mostrando esta realidad; estoy seguro que por ahí es la clave: mostrar la realidad de lo que le pasa al toro en el ruedo, lo que no se ve ni en las noticias ni en los programas taurinos.

¿Qué le diría a toda esa gente que a pesar de no gustarle la tauromaquia y estando en contra de causar sufrimiento a los animales, no hace absolutamente nada por contribuir a poner fin a esta realidad?

Esa labor nos compete a las personas sensibles al maltrato animal. Hay que hacer que la gente tome conciencia de que a pesar de que no les gusten la tauromaquia ni hayan acudido a ninguna corrida de toros, en su Ciudad, donde hay toros, eso está pasando; que a sus espaldas están torturando y masacrando animales para que la gente se divierta y tratándolo como si fuera de interés económico o que eso le da empleo a muchas personas. Es importante que la gente se sensibilice con el dolor ajeno y aunque no participen del espectáculo entiendan que tienen que contribuir para su abolición, porque yo no puedo tener el comportamiento del avestruz cuando hay tanta crueldad que sucede a mis espaldas y esa labor le compete a los movimientos antitaurinos y los de defensa de los animales para sensibilizar al resto de la Sociedad sobre nuestra causa.

San Fermín, ¿tradición o crueldad?

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario

Este enlace contiene una serie de descripciones, preguntas e imágenes que hacen nos preguntemos este dilema.

http://www.bbc.co.uk/mundo/movil/cultura_sociedad/2009/07/090706_0148_encierros_pamplona_irm.shtml

Toro, te mato porque te quiero

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario

Estos días y a raíz de la justa difusión que ha tenido en diferentes medios de comunicación el monstruoso Torneo del Toro de la Vega celebrado en Tordesillas recientemente, no paro de escuchar ni dejo de leer comentarios esgrimidos por los que defienden la continuidad de esas tradiciones y de los hacen lo propio con las corridas de toros.

Cartel Antitauromaquia

Por supuesto que referencias a términos como cultura, educación o arte las utilizan con machacona insistencia, como si dotar a lo que es simple y llanamente una tortura con esos calificativos le otorgase una legitimación que en modo alguno posee al menos desde el punto de vista ético y moral. Cierto es que sí goza de forma incomprensible todavía de esa inmunidad legal que en el fondo, es lo único que ampara el que se sigan celebrando, pero esta gente, que ve como de forma continua y muy acelerada en los últimos tiempos, el rechazo social mayoritario es más que evidente y tanto en la prensa, como en la radio y la televisión la información desde la crítica a estas barbaridades ocupa cada vez más tiempo y las cámaras llegan a más rincones, – aquellos en los que antes llevaban a cabo sus sangrientas costumbres sin que trascendiese más allá de la localidad en cuestión -, saben que es sólo cuestión de tiempo el que se borre el párrafo del Código en el que clavarle lanzas a un toro, perseguirlo con tractores, destrozarlo hasta acabar con su vida a base de picas, banderillas y estoques o apalear hasta la muerte a una vaquilla, es un acto permitido, que no se considera maltrato animal y en muchos casos que recibe ayudas oficiales por parte de comunidades y ayuntamientos. Llegados a este punto, como la sed de provocar y contemplar el sufrimiento ajeno no hay metadona que la atenúe, permanecen enfrascados en un intento desesperado de preservar sus aberrantes aficiones recurriendo a razones que atentan contra la cordura, la inteligencia y el raciocinio, mostrando con su utilización un desprecio infinito no sólo ante el animal, pues éste muere a sus manos y ese episodio habla por si solo, sino ante una Sociedad a la que parecen considerar imbécil cuando pretenden que se crea sus explicaciones.

Saltan desquiciados de un absurdo a otro mayor; así tan pronto dicen que sus tradiciones son una expresión artística sublime y uno de los últimos vestigios de hábitos históricos que no se pueden perder, invitando a toda la gente a que asista a ellos y los conozca mejor para así entenderlos y defenderlos como ellos, como al rato siguiente, en postura desafiante y bravucona, aseguran que es “su” fiesta, que al que no le guste que no vaya pero que nadie se meta con ella porque a los demás no les incumbe ni tienen derecho a criticarla. Y así están estos adeptos al martirio de otros, exhibiendo su verdadero rostro  cuando amenazan a periodistas, agreden a activistas e impiden que se recojan imágenes de sus carnicerías. Yo tengo una pregunta y me gustaría que fuese respondida por algún responsable desde la Junta de Castilla y León: ¿cómo es posible que dicho Organismo haya declarado el Toro de la Vega de interés regional y sea imposible, año tras año, tomar fotografías o grabar el momento en el que el toro recibe el lanzazo definitivo y mortal así como de su agonía?. Señores políticos, cuando desde instancias oficiales se otorga tal denominación honorífica, con los privilegios que ello conlleva, a un acontecimiento celebrado en nuestro País es porque se considera que ofrece interés real, atractivo turístico y, remarco lo siguiente, trascendencia en los medios de comunicación; pues bien, ya me explicarán si quieren, que no lo harán, cómo puede casar el requisito de divulgación mediática con el ocultismo e impedimento físico real y repetido para obtener un testimonio gráfico de lo que se supone el momento más álgido y crucial de la Celebración.

Y no quiero olvidar uno de los argumentos empleados por aficionados a estas costumbres y por taurófilos defensores de las corridas de toros. Hasta la saciedad repiten cada vez que se pronuncian sobre este tema una frase que puesta en su boca, podría figurar como máximo exponente de cinismo, falsedad e incongruencia. Aseguran, sin que les caiga la cara de vergüenza, que son los que más aman al toro, que ni un solo activista por los derechos de los animales lo quiere tanto como ellos y dicen no sólo apreciar inmensamente a esa criatura, sino que afirman respetarlo por encima de todo. Si semejante manifestación fuese hecha por el que mata a su pareja o por el que quema un monte, garantizando que adoraba a la chica asesinada en el primer caso o que veneraba a los árboles calcinados en el segundo, no podríamos reírnos del disparate por que no deja de esconder una tragedia, pero sin duda el asombro haría que la boca y los ojos se nos quedaran del tamaño del boquete de una de las múltiples heridas que recibe un toro en estos actos.

No espero juicio, sinceridad, ni sensibilidad de quien tiene “valor” para ensartarle una lanza a un toro herido y acorralado, ni de quien lo atropella con una excavadora o del que disfruta viendo esas salvajadas y otras similares. Pero creo que como la gran mayoría de los ciudadanos de este País, tengo el derecho a esperar y exigir de los que dictan las leyes, una actuación inmediata en ese sentido prohibiendo de una vez por todas tanta muestra de incultura y brutalidad como se sigue permitiendo.

Escrito por Julio Ortega Fraile, extraído de: http://www.kaosenlared.net/noticia/toro-te-mato-porque-te-quiero

San Fermín: La tortura de los toros

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario
 
Con un recorrido de 900 metros, pocas carreras pueden despertar tanta polémica. En Pamplona, España, los encierros de toros que cada mañana de su semana de fiestas tienen lugar en las estrechas calles adoquinadas del centro histórico atraen a miles y provocan la ira de los defensores de los animales, ante esta crueldad injustificable.
Cuando en la mañana del 6 de julio, el “chupinazo” (el cohete que marca el inicio de las fiestas populares de la ciudad) se elevó al cielo pamplonés, comenzó un año más -los puristas de esta tradición dicen que se remonta a 1591- la que probablemente es la fiesta española más conocida en el mundo, motivo de orgullo para unos, de vergüenza para otros.Estas célebres carreras tienen lugar a las ocho de la mañana, del 7 al 14 de julio, en la capital de Navarra.

“Esencia de la historia”

De Ernest Hemingway a Ava Gardner, millones de personas han pisado el suelo de la calle Estafeta, centro neurálgico de las celebraciones de San Fermín.

Aunque los encierros de toros, donde la gente corre por la calle delante de los animales, se celebran desde hace siglos en otros lugares de España, los de Pamplona encandilan a turistas como ningún otro.

Especialmente en los últimos años, jóvenes de Estados Unidos, Australia o Francia, ávidos de una exótica mezcla de toros, riesgo y alcohol, inundan la ciudad con los colores rojo y blanco de la vestimenta tradicional.

Ni siquiera en época de crisis económica la ocupación hotelera ha bajado del 90%.

Los aficionados y seguidores pamplonenes se ocupan de mantener viva cada año esta fiesta, destacando su valor histórico frente a quienes dicen que las celebraciones se basan en un espectáculo cruel.

El Ayuntamiento de la ciudad prohíbe “agarrar, hostigar o maltratar a las reses” durante los encierros, que el consistorio califica de “liturgia” en la promoción turística de la feria.

Ignacio Murillo, especialista taurino del Diario de Navarra, cree que en Pamplona “no hay nadie que alce la voz en contra” de los encierros y las corridas que se celebran después.

“Las protestas son absolutamente minoritarias y protagonizadas por gente de fuera de Navarra y de España. No se interesan por conocer la cultura de la ciudad. No tienen interés en conciliar las dos posturas y utilizan estereotipos llamándonos asesinos o torturadores”.

Para Murillo, los encierros no suponen una tortura animal, sino más bien, una “esencia de la historia” de la ciudad. “Los toros siguen entrando por las mismas calles por las que entraban hace siglos y además aquí se encuentran los toros más importantes de todas las ganaderías”, explicó.

Pero la tradición también cambia, admite. Las típicas “cuadrillas” de pamplonenes que vivían la fiesta empiezan a convertirse en especie en extinción ante la continua masificación de la fiesta, con miles de visitantes regados por litros de sangría y vino.

“La celebración y el alcohol siempre han estado ligados a los San Fermines. Ahora tenemos cientos de miles de personas de todo el mundo que no tienen una visión cultural sobre los toros y vienen a divertirse en la calle. No creo que eso haya desvirtuado la esencia de la fiesta”, declaró Murillo.

“Crueldad animal”

Desde hace años los críticos a los encierros se manifiestan simulando ser toros.

Un día antes de la inauguración de la semana grande pamplonesa, otro encierro, esta vez de “toros muertos” tiene lugar desde hace ocho años frente a los ojos ya acostumbrados de los transeúntes locales.

Decenas de personas, semidesnudas, cubiertas por pintura roja que simula ser sangre y con banderillas adheridas a la espalda, se tumban sobre las aceras de la ciudad para denunciar una tradición “cruel”.

“Solamente por el miedo que sienten (los toros) al correr perseguidos, ya que a veces les pegan con palos o periódicos, ya de por sí es un sufrimiento psicológico. A veces se rompen las patas o los cuernos en las curvas”, explicó Aïda Gascón, coordinadora de la organización Anima Naturalis.

Si se menciona el argumento de la tradición, esta activista lo tiene claro: “Hay muchas fiestas en España que son famosas que se hacen sin maltrato a ningún animal y atraen también al turismo. Las fiestas y tradiciones tienen que evolucionar con el tiempo”, dijo.

Reconoce que es difícil concienciar a los miles de seguidores que cada año acuden a los encierros y a las corridas. Esta concurrencia contrasta con las estadísticas de la organización contra el maltrato de los animales PETA, que sostiene que un 72% de los españoles no siente ningún interés por estos eventos.

Una de las voceras de la organización, Lindsay Rajt no cree que España sea un país especialmente cruel en su trato a los animales -”Cada país tiene sus propias tradiciones crueles que tienen que revisarse”, dijo-, pero condena igualmente los encierros pamploneses.

“La gente que va a Pamplona va a oir música, comer, conocer la cultura local y pasarlo bien… no quieren contribuir a la crueldad animal, pero la mayoría no tiene ni idea de que los mismos toros que recorren las calles van a sufrir una muerte sangrienta” en el ruedo. Una pelea entre hombre y animal que según ella está basada en una “lucha injusta”. “El matador elige estar ahí, pero el toro no”.

Extraído de: http://www.proyectogeo.com/noticias/nt_pages/nt_54711.asp

Foros

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario

Este link lleva a un foro creado por el diario El Pais para conocer la opinión de los lectores:

http://foros.elpais.com/index.php?s=7059fff8f9bab051e8bd30ec79f907cb&showtopic=16515&st=40&p=279719&#entry279719

Diferentes videos de movimientos y campañas antitaurinos

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario

Defensores de los animales protestan en Nueva York contra los Sanfermines

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario
Decenas de personas reunidas en Times Square para mostrar su inconformismo

Decenas de personas reunidas en Times Square para mostrar su inconformismo

Nueva York. (EFE).- Unos cuarenta miembros de la organización Personas por la Ética en el Trato a los Animales (PETA) se manifestaron hoy desnudos y “ensangrentados” en pleno Times Square de Nueva York, contra los tradicionales encierros taurinos de San Fermín en Pamplona.

“Esta manifestación pretende mostrar la crueldad de los toreros con los toros y pedir a los neoyorquinos y a los turistas que dejen de visitar Pamplona hasta que cesen estos encierros”, explicó la portavoz de PETA Carmen Cusack.

Rodeados por los permanentes paneles luminosos de la céntrica Times Square, el grupo de defensores de los animales posaron tumbados sobre la acera con banderillas y cubiertos de pintura roja, a modo de denuncia del sufrimiento al que se somete a los bovinos en el ruedo.

“Los toros no pueden elegir cómo vivir o morir; sólo son un entretenimiento para los toreros y los turistas de Pamplona”, señaló Cusack, quien añadió que “hay muchísima cultura en Pamplona que merece más atención que estos encierros”.

En un silencio que contrastaba con el tráfico y el frenesí de una de las zonas más transitadas de la Gran Manzana, los manifestantes mostraron pancartas que rezaban “Los toros mueren de forma sangrienta en Pamplona”.

“Al quitarnos la ropa, estamos demostrando que nosotros sí podemos elegir, a diferencia de los toros, que son esclavizados y abusados”, dijo la activista.

La organización también denunció a través de un comunicado que en los tradicionales festejos de San Fermín se usen “picañas eléctricas y palos puntiagudos” para excitar a los toros.

“Antes de que comience el toreo, los toros son debilitados con tranquilizantes y golpeados, y muchas veces se les unta vaselina en los ojos”, indicó PETA en el documento, en el que denunció que, tras el encierro, los bovinos son “atormentados y sacrificados” en el ruedo.

Los Sanfermines, que se celebrarán este año del 6 al 14 de julio, reúne cada año a miles de pamploneses y turistas, muchos de ellos estadounidenses, en la capital de Navarra para correr ante los toros en la popular travesía por el casco viejo de la ciudad.

Noticia extraída de: http://www.lavanguardia.es

 

Bibliografía

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario

Breve Introducción a los Sanfermines

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario

Para informarse un poco más acerca de la historia y el orígen de esta tradición:

Los Sanfermines son una fiesta en honor a San Fermín que se celebra anualmente en Pamplona, capital de la Comunidad Foral de Navarra, al norte de España.

Los festejos comienzan con el lanzamiento del txupinazo o chupinazo (cohete) desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona a las 12 del mediodía del 6 de julio y terminan a las 24h del 14 de julio con el “Pobre de mí”, una canción de despedida.

Una de las actividades más famosas de los Sanfermines es el encierro, que consiste en una carrera de unos 800 metros delante de los toros y que culmina en la plaza de toros. Los encierros tienen lugar todos los días entre el 7 y el 14 de julio y comienzan a las ocho de la mañana, con una duración promedio de entre dos y tres minutos.

Introducción histórica

Los Sanfermines tienen un origen que se remonta varios siglos, aunque su fama mundial es un fenómeno reciente, vinculado también a la difusión que les dio Ernest Hemingway; se trata de unas fiestas singulares y, sin duda, el acontecimiento por el que más se conoce a Pamplona en el mundo. Su fisonomía actual, cosmopolita y multitudinaria, es el resultado de una lenta evolución histórica cuyos orígenes se remontan a la Edad Media.

Tres celebraciones independientes están en su origen: los actos religiosos en honor a San Fermín, desde antes del siglo XII, las ferias comerciales y las corridas de toros, documentadas ambas desde el siglo XIV. Los pamploneses celebraban a san Fermín el 24 de septiembre. Cansados de las inclemencias climatológicas del otoño, los pamploneses deciden en 1591 trasladar la fiesta del co-patrono de Navarra, San Fermín, al 7 de julio.[1] La coincidencia por azar en las mismas fechas de solemnidad religiosa, bullicio ferial y toros dan el carácter a los Sanfermines que hoy conocemos. El patrón de la ciudad, San Saturnino, se mantiene con una celebración mucho más modesta en el 29 de noviembre. Para muchos de los visitantes, este hecho causa la confusión de pensar que es San Fermín el patrono de la ciudad.

El escritor estadounidense Ernest Hemingway fue uno de los que contribuyeron a propagarlos mediante su libro Fiesta. Están considerados como una de las mejores celebraciones del mundo, junto a los Carnavales de Río de Janeiro, de Venecia y de Colonia, y la Feria de la Cerveza de Múnich. La población de Pamplona durante esta semana de fiestas pasa de 190.000 habitantes a más de 2.800.000 personas.

El encierro

Cada año las calles de Pamplona se llenan de miles de personas, unas armadas de valor y otras, inconscientes del riesgo, dispuestas a correr delante de los toros. Pamploneses de toda la vida, corredores expertos, junto con cientos de turistas de todas partes del mundo y españoles, se atreven a conducir a los toros desde los corralillos donde han pasado la noche hasta la plaza de toros: son 849 metros de calles adoquinadas, que se recorren en tan sólo dos o tres minutos. Algunos son alcanzados por los toros sufriendo heridas por cornadas y patadas. El peligro resulta mayormente de desatender las indicaciones bien conocidas por los expertos o en correr el encierro sin estar en las condiciones debidas. Aunque, con la aglomeración de gente, han aumentado los riesgos también para los expertos. En realidad, son pocos los que, a golpe de periódico, van guiando a los toros; la mayor parte de los corredores, sobre todo los no experimentados, corren a una cierta distancia.

El primer encierro de las fiestas es el del día 7 de julio y el último el del día 14. Comienza a las 8:00.

Para más información: http://es.wikipedia.org/wiki/Sanfermines

Imágenes

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario